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domingo, 6 de noviembre de 2016

Menos mal que la fiebre del primer amor sólo se pasa una vez


Todo lector que se precie debe contar esta deliciosa novela entre sus lecturas. Sencillamente no podrás dejar de leer, la voz en off que cuenta la historia te atrapará desde la primera frase melancólica y evocadora que empieza a hablar de Manderley, una mansión de ensueño donde se desarrollará la mayor parte de la acción y que se convierte en uno de los protagonistas principales de la obra. El arte de contar historias es dominado a la perfección por la autora de este libro, que sabrá convertir un lugar, Manderley, y un personaje, Rebeca, en parte de nuestro repertorio literario. Por otra parte, tiene el mérito de haber sabido representar en la chica protagonista la esencia de la adolescencia: su inocencia, su pureza, su apasionamiento, sus ilusiones y sus sufrimientos, sus miedos y sus indecisiones, todo en ella encarnan esa etapa de la vida en la que estamos a punto de alcanzar la edad adulta pero todavía no hemos ingresado en el mundo de los mayores. La obra está salpicada de reflexiones sobre la edad adolescente, hechas por la protagonista desde su madurez, que servirán para que nos identifiquemos inmediatamente con su alegría, con su dolor, con sus temores, con su enamoramiento apasionado por un hombre al que apenas conoce y al que va a ligar su vida para siempre. Las descripciones de Manderley son preciosas hasta el punto de que todos desearemos haber vivido allí alguna vez, haber tomado el té en la biblioteca junto a la chimenea y haber paseado al famoso perro de lanas hasta la orilla del mar. Por último, destacaré la acción de esta novela que está tan bien tramada que dará un par de giros inesperados y emocionantes a lo largo de la obra, sin que dé pistas al lector para imaginar siquiera lo que se esconde detrás de los lugares y los personajes descritos en ella.


Du Maurier, Daphne: Rebeca. De bolsillo, 2014.
Reseña realizada por Mª José Rodríguez (departamento de Lengua y Literatura).

miércoles, 20 de abril de 2016

Nunca he buscado la felicidad. ¿Quién necesita la felicidad? Yo he buscado el placer.

En este libro un joven consigue el sueño de la eterna juventud. Será un retrato suyo pintado en un lienzo por un artista amigo quien soportará el paso de los años de Dorian Gray; mientras más envejece el muchacho representado en el cuadro, más joven y atractivo aparece Dorian ante la sociedad. Pero el libro quiere mostrarnos que el paso de los años pesa en el alma del hombre, aunque su aspecto físico no lo represente. ¿Qué significa la inmortalidad para el ser humano? ¿Cómo gestionarla? ¿Qué podría hacer un hombre que tiene a su disposición todo el tiempo que desee? Cuando Dorian Gray se hace esta pregunta descubre que puede hacer absolutamente todo, tiene tiempo para hacerlo todo, hasta probar por los caminos del mal. De esta forma su retrato no sólo soportará el peso de sus años sino también la carga de su alma; y el lector asiste con repulsión a la progresiva pintura del mal materializándose en la imagen plástica del cuadro, que va transformándose con los años y con los horrores cometidos por el protagonista.
En este libro podemos encontrar muchas cuestiones acerca del mundo del arte, de la sociedad, de las relaciones personales y, sobre todo, del alma humana. El adulto podrá realizar una lectura agradable y rápida, pues es un libro sin complicaciones técnicas ni lingüísticas; y el adolescente curioso podrá disfrutar de una lectura que le proporcionará una historia muy interesante, muchas frases memorables y bastantes cuestiones para la reflexión.


Wilde, Oscar: El retrato de Dorian Gray. Barcelona, Edebé, 2003.
Reseña realizada por Mª José Rodríguez. Dept. de Lengua.

viernes, 8 de abril de 2016

El cocodrilo es un arma letal perfecta


Esta breve novela policíaca habla de sentimientos y de personas, a pesar de su nombre animal. Quizás por eso no puedes dejar de leerla, porque quieres seguir sus voces, como un hilo, hasta el descanso o, quién sabe, la disolución final. A pesar de que es previsible en algunos aspectos y aunque usa en ocasiones recursos que podríamos llamar "fáciles" (como ocultar nombres y datos para no desvelar la intriga), los retazos de historia se van uniendo a buen ritmo y, sobre todo, nos muestra personajes atractivos por lo reales.
Curiosamente, la trama resulta menos importante que sus vidas y sus sentimientos. Recomendable, aunque tal vez no para los que disfrutan con historias trepidantes.




Di Giovanni, Maurizio: El método del cocodrilo. Barcelona, Mondadori, 2014.
Reseña realizada por Raquel Benítez, Dept de Lengua.